Pequena antologia goiabal
Octavio Paz (1914-1998)
Aparece
Ayúdame a existir
Ayúdate a existir
Oh inexistente por la que existo
Oh presentida que me presiente
Soñada que me sueña
Aparecida desvanecida
Ven vuela adviene despierta
Rompe diques avanza
Maleza de blancuras
Marea de armas blancas
Mar sin brida galopando en la noche
Estrella en pie
Esplendor que te clavas en el pecho
(Canta herida ciérrate boca)
Aparece
Hoja en blanco tatuada de otoño
Bello astro de pausados movimientos de tigre
Perezoso relámpago
Águila fija parpadeante
Cae pluma flecha engalanada cae
Da al fin la hora del encuentro
Reloj de Sangre
Piedra de toque de esta vida
("Piedra de Toque", em "Libertad Bajo Palabra", 1935-1957. Costumo gostar mais do Paz como ensaísta do que como poeta -mas hoje abri aleatoriamente o "Libertad" nesse poema e achei que convinha registrar.)
Comments
Maaaaaaaaaaaaaaaaaaais.... pots ... maaaaaaaaaaaaaais
Posted by: Cansei de ser abdusida | outubro 25, 2007 11:22 AM
Espero un post, una reciprocidad, un signo prometido. Puede ser fútil o enormemente patético. Todo es solemne: no tengo sentido de las proporciones.
Hay una escenografía de la espera: la organizo, la manipulo, destaco un trozo de tiempo en que voy a imitar la pérdida del objeto amado y provocar todos los afectos de un pequeño duelo, lo cual se representa, por lo tanto, como una pieza del teatro.
La espera es un encantamiento: recibí la orden de no moverme. La espera de un post tuyo se teje así de interdicciones minúsculas, al infinito, hasta lo inconfesable: me privo de salir de la pieza, de ir al lavabo, de hablar por teléfono incluso; sufro si no posta; me enloquece pensar que a tal hora cercana será necesario que yo salga, arriesgándome así a perder el post tuyo. Todas estas diversiones que me solicitan serían momentos perdidos para la espera, impurezas de la angustia. Puesto que la angustia de la espera, en su pureza, quiere que yo me quede sentado en un sillón al alcance de la computadora, sin hacer nada.
El ser que espero no es real. El otro viene allí donde yo lo espero, allí donde yo lo he creado ya. Y si no viene lo alucino: la espera es un delirio.
Posted by: Maria | outubro 25, 2007 11:07 AM
Vuelve, Goiabita, vuelve...
Posted by: Luigi Marnoto | outubro 24, 2007 02:28 AM
Ruy Goiaba,
Cadê você?
Eu vim aqui
Só para te ver!
Esperamos ansiosamente novos posts
Um abraço,
Marcos
(N. do E.: Rapaz, tá difícil. Vamos ver se eu consigo sair em breve do writer's block. :) Abraços!)
Posted by: Marcos Matamoros | outubro 23, 2007 12:47 PM
Blogueiro apaixonado é um caso sério...Onde estão os posts, Ruy? :-)
Beijo
(N. do E.: Hahaha, quem dera, Rita. É só excesso de trabalho/falta de inspiração do alter ego. :) Beijos!)
Posted by: Rita Amaral | outubro 19, 2007 06:09 AM
Belo poema. Não conhecia. Eu nem me arriscava em poemas do Octávio Paz. Agora acho que vou.
Posted by: Danilo Mattos | outubro 9, 2007 02:15 PM
Hum...
É lindo, Ruy.
Mas desconfio que seu próximo post vai ser outro trecho de livro.
Chamei vc para um meme.
Sorry.
Bjs
Posted by: Nariz Gelado | outubro 6, 2007 12:36 PM
Que lindo, Ruy. Ainda bem que você mantém o maravilhamento.
Posted by: Compulsão Diária | outubro 5, 2007 06:47 PM
Oh, que belo!
(entrei aqui e um "P" se estampou na tela, por que será?)
=P
Posted by: Roberta de Felippe | outubro 5, 2007 05:32 AM
Muito bonito. Lembra os xamãs invocando as forças da natureza.
Beijo
Posted by: Rita Amaral | outubro 5, 2007 12:21 AM
"Mar sin brida galopando en la noche"
Tão bonito...
Posted by: j | outubro 4, 2007 12:48 PM
Feito um oráculo, feito um I-ching. Perfeito! ;)
Beijo.
(N. do E.: :))))
Posted by: Priscila | outubro 3, 2007 10:54 PM
Já entrei aqui várias vezes hoje só para ler. Lindo demais.
Beijos, Ruy. ;o)
(N. do E.: Que bom que você gostou, querida. Beijão!)
Posted by: Carla | outubro 3, 2007 09:13 PM